Copa de Oro 1990 - Campeon

Belgrano es un grande del Interior, de B: no cabe ninguna duda. No puede desmentirlo ni su lucha poco fructífera de años por llegar a primera ni tampoco Su presente irregular... Esa grandeza se palpa, Se huele, Se siente en la cabecera del Chateau completa para alentar al equipo en un torneo de verano.
Claro, la Copa de Oro Ciudad de Córdoba Se está haciendo una costumbre —saludable costumbre— para los celestes de barrio Alberdi. Por Segundo año consecutivo la esperaron con ansias, casi casi se despreocuparon de “los porteños” —Racing y Boca— y sólo soñaron con el gran enfrentamiento, ese que puede darse un par de veces al año: Talleres está y estará en la vereda de enfrente y no vale la pena desperdiciar la oportunidad de cruzarse y medirse cuando algún calendario lo disponga... Y encima ganarle, por Supuesto.
Quizás sea necesario caminar por la peatonal Nueve de Julio —por elegir un lugar clásico de Córdoba— para entender un poco más este fenómeno de rivalidad regional. Por esas calles donde Osvaldo Javier Sodero —25 años, de Villa María— es el mejor arquero del mundo y lo demuestra... atajándole un penal a Váttimos en la infartante definición de la primera jornada. Allí, por esos lugares donde la estadística Se limita a unos números curiosos en los últimos tiempos, y sin partidos oficiales, Belgrano le lleva once partidos de paternidad a Talleres. Por eso festejaron como festejaron la continuidad del mito: primero, aquel golazo de cabeza de Herrera después de gran jugada del flaco Roberto Carlos Monserrat —21 años, de Córdoba Capital— y más tarde, el impresionante tanto de Daniel Lucio Alonso —26 años, también de Córdoba Capital— mandando la pelota de taco desde afuera del área por encima de la cabeza de Genaro... Aquel 2-2 que posibilitó la definición por penales y la locura color celeste.
Pero todavía le faltaba algo más a este Belgrano que siempre se las ingenia para regalar alegría. Viene de un pasado inmediato desordenado, acaba de irse Leopoldo Jacinto Luque y ya llegó Gualberto Vidal Mugione, su participación en el Nacional “B” puede definirse como inestable, y así y todo se plantó de iguala igual frente al Boca de reserva. La habitual Solvencia de Sodero, la personalidad de Bonetto, la claridad de Monserrat, la polenta de Alonso, la habilidad de Villagra, los goles de Spallina y Magliola, el 2-1 y la Copa otra vez.
De la cabecera del Chateau bajaba el grito, coloreado con el celeste de los mil gorros, en medio de una tormenta que fue incapaz de moverlos. Es que no siempre se dan estas oportunidades, en este presente tan duro, y no es cuestión de andar desaprovechándolas. Un nuevo logro contra Talleres, como para mantener la frente alta en el clima regional; una victoria frente a Boca, como para no sentirse tan lejos del fútbol de primera; una Copa de Oro, como para que los Sábados de estos años no duelan tanto... Sin lujos, con grandeza; como para aceptar que, en los días que corren, Córdoba es de Belgrano.

FUENTE: Revista El Grafico / Daniel Arcucci (23/01/1990)
Share on Google Plus

Sobre BELGRANO MUSEO WEB

Museo virtual dedicado al Club Atletico Belgrano. Sitio No oficial y sin fines de lucro, cuyo unico objetivo es reunir todo tipo material, para compartir y dar a conocer toda la historia de Belgrano en un solo lugar..

0 comentarios:

Publicar un comentario